El Blackjack consta del pedido de cartas hasta la suma total o cerca de 21, sin pasarse, y el jugador habitualmente no compite contra los otros jugadores, solo contra el croupier, o sea, el casino. Ya se tiene un Blackjack si las dos primeras cartas suman 21. El croupier acata determinadas reglas aplicadas sólo al casino, y gana si sus cartas se aproximan más a 21 que las del jugador. Es importante para el jugador conocer dichas reglas.
Cada participante decide su apuesta antes del reparto de las cartas y pone las fichas en el marco de apuestas más próximo, impreso en la mesa. En seguida, el croupier reparte dos cartas a cada jugador y dos cartas a sí mismo: una visible, boca arriba, y otra boca abajo. Cartas con figuras (Rey, Reina y Jota) tienen un valor de 10. El As puede contar como uno u 11, según interés, y las otras cartas tienen el valor indicado.
Las reglas del Blackjack son variables, así que es fundamental conocer las reglas del casino elegido en cualquier región o país. Las mismas o se encuentran escritas en la mesa de juego o se ha de consultar al croupier.
Son siete jugadores en total y el croupier. El primer asiento a su izquierda se llama “primera base”, y el primer a su derecha, “tercera base”. Hay un depósito con fichas delante de él. A su lado izquierdo está un mazo de cartas normalmente junto a un letrero que enseña la apuesta mínima solicitada. A su derecha está una abertura para depósito de propina y un recipiente para dejar las cartas usadas.
Hay algunos rituales seguidos antes de jugar, pero que no corresponden a las reglas del Blackjack. En general, empieza el juego después del croupier barajar las cartas. En seguida, un jugador “corta” la baraja usando una carta, a ser descartada por el croupier, que debe poner su apuesta en su marco antes de distribuir las cartas de cada jugador. El croupier tiene la opción de sentarse en la mesa sin jugar, lo que no es conveniente si hay gente esperando.
Con las apuestas hechas, a cada jugador se reparten dos cartas (una a la vez), normalmente boca abajo. Pero, para evitar alguna trampa de los jugadores, hay algunos casinos de Las Vegas que reparten las cartas boca arriba. Así que es preferible evitar tocar las cartas. El croupier se da a sí mismo una carta boca arriba y una boca abajo.
Se aconseja a utilizar las manos (por el ruido en el casino) para indicar el deseo de más cartas o la preferencia por plantarse. Si un jugador recibe las cartas boca abajo y desea solicitar más, tiene que “arrastrar” sutilmente las cartas dos veces, como si “limpiara” con ellas el espacio donde están. Si le dieron las cartas boca arriba, se debe señalar deprisa o rascar sutilmente la mesa con un dedo. Otra opción es asentir con la cabeza.
Si el jugador decide plantarse, debe extender la mano con la palma hacia abajo y moverla de izquierda a derecha, pero manteniéndola unas pulgadas arriba de la mesa. O bien puede girar la cabeza de un lado a otro negativamente y afirmar “no más”. Se aconseja no poner las manos sobre la mesa y no usar relojes que puedan despistar al croupier.
En general se juega el Blackjack con varios mazos al mismo tiempo, la mayoría de las veces con un número par (ya sea 2, 4, 6 u 8), aunque algunos casinos utilizan 5 ó 7. La utilización de mazos múltiples se justifica por un lado por el aumento del número de manos que puede ejecutar un croupier por hora y, por otro, pela disminución de la probabilidad de un jugador contar cartas. Esto explica por que algunos casinos de Las Vegas (juegos con un sólo mazo) están constantemente llenos, ya que con más mazos se reducen las posibilidades de ganancias.
El croupier sigue reglas muy simples: debe pedir otra carta con una mano de 16 ó menos y debe plantarse con una mano de 17 ó más. Algunos casinos buscan una ventaja extra permitiendo al croupier seguir pidiendo cuando disponga de un 17 no firme. El cumplimiento de estas reglas no depende de las manos de los otros jugadores.
No importa su mano: el jugador puede pedir ó plantarse. Si él consigue un Blackjack, o sea, cuando tiene un As y un 10, cobrará 150% de su apuesta inicial: en una apuesta de U$10, recibe U$15. Para doblarse, son necesarias dos cartas, que en general suman 9, 10 u 11. Aunque algunos casinos permitan que se doble con otras sumas, debe de ser siempre solo con dos cartas. Cuando el jugador desee doblarse, debe tomar sus cartas, voltearlas si están boca abajo, y ponerlas junto al marco de apuestas del lado del croupier.
Si las cartas están boca arriba, el jugador debe señalarlas y afirmar “doble”, poniendo un importe correspondiente a la apuesta original junto a (no sobre) las fichas de apuesta original. El croupier le entregará una carta más y seguirá. Hay que voltear y separar las cartas si ellas están boca abajo y si hay un par que se desee separar. Si están boca arriba, hay que señalarlas y decir “split” o “sepárelas”. A la primera carta corresponderá la apuesta inicial, y se debe poner un valor igual a su apuesta inicial en el marco de apuestas, junto a la otra carta. Así será un juego con dos manos siguiendo las mismas reglas del Blackjack.
Lo distinto es que, si hay dos Ases, solamente se recibe una carta más, que si es un 10, se tiene un 21, pero no se valorará un Blackjack. Esto significa que se pagará 1 a 1 y no 1 a 1.5, como se fuera un Blackjack natural.
Ejemplo:
Si el jugador tiene dos cincos y los separa. La carta posterior es otro 5, y se separa de nuevo. Entonces él tiene tres manos y su apuesta total debe ser tres veces mayor a su apuesta original. Pero si la siguiente carta es un 6, el jugador dispondrá de una mano con 5 y 6, que suman 11; la segunda tiene 5 y la tercera también 5.
Si el jugador opta por doblarse en su primera mano. Se le da un 7 y así su primera mano suma 18. Ahora se planta. Logra un 10 para la segunda mano y decide plantarse en 15. En la última mano solo tiene un 5. Si obtiene un 4, sumará un total de 9. Ahora decide doblarse y recibe un 8, llegando a un total de 17. Aquí el jugador se entera de que había comenzado con una apuesta de U$20, pero que ha subido a 100. Ahora hay que aguardar que el croupier no disponga de más de 18. Ha sido un riesgo separar los dos cincos porque significa abdicar de una mano que permitía doblar ó seguir pidiendo cartas. En cambio logró dos manos relativamente malas. Se entrega el seguro (”insurance”) cuando la carta visible del croupier es un As. Todos los jugadores ya disponen de dos cartas en este momento.
Si el jugador quiere adquirir seguro, hay que poner la mitad de su apuesta en el círculo que dice seguro (o “insurance”). Ahora él está apostando esa mitad a que el croupier dispone de un Blackjack. Si es seguro que el croupier tiene un Blackjack, el jugador no gana ni pierde, ya que, aunque haya desperdiciado su mano inicial, ganó la apuesta del seguro. Si el croupier no dispone de un Blackjack, se pierde la apuesta del seguro y el juego sigue como de hábito. La estrategia básica recomienda no comprar seguro.